Fotografié a una familia en el distrito de Shilin, Taipéi, compartiendo tiempo con ellos tanto en casa como en un parque cercano. Movernos entre lugares conocidos nos permitió conservar el ambiente cotidiano de la familia con mucha naturalidad.
Empezar en el espacio de la familia
En casa no hacía falta preparar una escena complicada. Las habitaciones conocidas y los gestos de cada día dieron a las imágenes una sensación de pertenencia imposible de reproducir en otro lugar. Seguí el ritmo de la familia sin pedirles que actuaran para la cámara.
Cambiar de aire en el parque
También salimos al parque del barrio. Los niños podían moverse con más libertad y el cambio de luz y fondo añadió otra parte a la historia, siempre conectada con los lugares que conocen.
Los momentos familiares existen en todas partes
Fotografiar en Taipéi volvió a recordarme que la calidez entre familiares necesita muy poca traducción. Una mirada, una risa y la manera natural de reunirse se entienden en cualquier lugar. Por eso valoro tanto fotografiar familias en culturas y ciudades diferentes.
Gracias por compartir vuestro día
Agradezco mucho que la familia me recibiera en su casa y en su barrio. Espero que las fotografías ganen significado a medida que crezcan los niños y que podamos volver a encontrarnos algún día en Taipéi.
Momentos de aquel día







