Fotografié a una familia con su hijo de cinco años en casa, en Tokai, Aichi. Combinamos los retratos conmemorativos que habían pedido con conversaciones, juegos y lugares de la vivienda que ya guardaban recuerdos.
Empezar por lo que el niño ya disfruta
El niño hablaba y jugaba con sus padres mientras yo fotografiaba la interacción. En lugar de detener aquella energía para cada imagen, convertí el movimiento en parte del carácter de la familia.
La casa también es un lugar especial
Hicimos retratos en rincones importantes de la vivienda y miramos a la cámara para algunas fotografías familiares más clásicas. Un entorno conocido ayuda al niño a relajarse y conserva detalles que pueden cambiar con los años.
Mucha energía incluso en un día caluroso
Fue un día de mucho calor, pero el niño siguió corriendo con una energía increíble. Me moví con él y busqué expresiones nacidas de la acción, dejando constancia de esta etapa tan viva sin pedirle que permaneciera quieto durante mucho tiempo.
Momentos de aquel día







